Lo que se sabe hasta el momento del hecho es que dos jóvenes, de 26 y 20 años, se encontraban realizando tareas de albañilería en una obra de calle Monteagudo al 1.300 cuando tuvieron que ser trasladados al Centro de Salud en grave estado.

En las primeras informaciones, trascendió que encontraban en el tercer piso y sufrieron una descarga eléctrica, en momentos en que manipulaban una chapa.

Si bien aún no se confirmaron las circunstancias, se supo que uno de los jóvenes habría perdido el equilibrio en esos instantes, lo que provocó que la chapa rozara con un cable de media tensión. Este elemento actuó como conductor de electricidad.

Posteriormente, las autoridades sanitarias confirmaron que Rodrigo y Matías Martel, quienes eran primos, fallecieron producto de la fuerte descarga eléctrica que sufrieron