Uno de los rubros más golpeados por la pandemia fue la educación y por la falta de continuidad de clases presenciales muchos colegios privados optaron por descuentos en sus cuotas y ofrecer planes de pago. Los descuentos van del 20 al 40 porciento, haciendo foco en el nivel inicial. Según la Asociación de Entidades Educativas Privadas Argentinas (Adeepra), en un año la matrícula de los colegios cayó un 10%.

En línea con estos datos se desprende que uno de cada 10 alumnos migró al sistema público y esta baja representa el doble que la cifra registrada en la crisis de 2018. Perpetuo Lentijo, secretario general de Adeepra, le dijo a El Cronista: «El Estado no nos permitió ingresar en estos planes. Las escuelas generaron acuerdos para que los chicos no pierdan continuidad».

Rodolfo De Vincenzi, vicepresidente de la Confederación de Asociaciones de Institutos de Educación Privada (Caiep), opinó: «La intención es abordar la problemática de forma colaborativa, para que no se rompa la alianza colegios-familias. En este momento, la fórmula precio por cantidad (PxQ) es esencial. Lo que más daña a la economía de un colegio es un aula vacía».

Como consecuencia de la pandemia, los privados registraron una morosidad del 60% y deudas que superaron los $ 200.000 por familia, de acuerdo a un informe del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (Indecom) sobre un total de 184 instituciones a nivel nacional.

De Vincenzi agregó: «El panorama es complejo. Por un lado, se presenta la imposibilidad de pago por parte de muchas familias, con una merma en sus ingresos por el freno de la actividad económica. Y, por otro lado, está la necesidad de cobrar las cuotas para hacerle frente a los gastos y sobrevivir. Cuantos más sean, más herramientas de ayuda se podrán otorgar a quienes lo necesiten realmente».

The Global School, Northfield y Colegio del Faro ofrecen descuentos desde mayo y el Santa Ana, de Núñez, y el St. Nicholas’ School, de Olivos, evalúan tomar una medida similar.

«Las que no tienen asignaciones aplicaron mayores aumentos porque son mayores los costos que tienen», explicó Lentijo y De Vicenzi manifestó que «son pocas los que logran acceder al Repro. No ocurre como el ATP».

Por último en el caso de los jardines maternales se calcula que cerraron de forma definitiva alrededor de 500 en todo el país y peligra la continuidad de otros 100 a lo que Lentijo cerró que «se perdieron matrículas al no ser una instancia de educación obligatoria».