Un hombre claramente alterado, discutió con un inspector de tránsito y le pegó una piña porque le había realizado una multa a su hijo en la capital de Tucumán.

El hecho ocurrió en la calle Amador Lucero, el inspector se percató de que había un auto sin su patente trasera y quien iba al volante, no tenia la documentación correspondiente. Ante la multa aplicada, el joven conductor llamó a su padre.

El hombre llegó furioso al lugar y empezó a discutir con el agente, hasta que terminó el intercambio de palabras con una piña que produjo la caída del oficial que se encontraba montado sobre la motocicleta en la que cumple con su trabajo.

Sobre el violento episodio, habló el Secretario de Tránsito, Enrique Romero. “Este vehículo tiene un número de patente en el parabrisas distinto al que tiene en la parte delantera, así que si no se presenta el titular de ese vehículo, debidamente documentado, no se lo daremos. Se está iniciando una causa penal por el desfasaje del número de la patente”, manifestó.

“Esta iracundia, que es normal aparentemente en los tucumanos, esta violencia engendrada, nuestros inspectores tienen orden de no responder, tienen orden de no generar agresiones. Cada vez que vos a un tucumano le marcas la cancha y le decís no tiene esto, no tiene aquello, hay que secuestrar el vehículo, se generan estos incidentes porque hay tucumanos que creen que pueden hacer lo que se les da la gana”, observó Romero.

“A este cristiano, del cual ya tenemos una cédula verde, le vamos a prohibir que siga manejando, tanto al que iba en el auto como al que le propinó la trompada”, cerró Romero.