El pasado martes, el Comité Operativo de Emergencia de Tucumán sorprendió y preocupó a los puesteros de la feria de Simoca, que a través de la Municipalidad, se enteraban del cierre por violación a los protocolos sanitarios preventivos establecidos por las autoridades sanitarias.

A 48 horas de la noticia, el COE dio marcha atrás con su decisión anunciando que permitirá que el tradicional evento abra sus puertas este sábado 31 de julio, pero anunció estrictos controles y nuevo protocolo de bioseguridad.

«A nosotros nos sorprendió. Ayer (por el martes) la noticia fue algo impactante ya que trabajamos de esto solamente, es nuestro medio de vida. Nos paralizó un poco”, contó a eltucumano.com Emiliano Jaume, un artesano y feriante con más de 12 años en el paseo.

Debido al impacto económico que significa que la feria esté cerrada, el intendente de Simoca, Marcelo Herrera, iba a mantener una reunión con el COE para tratar de que levanten la suspensión, algo que se informó durante la tarde del jueves.

“Se confirma que la feria de Simoca abrirá sus puertas este 31 de julio con fuertes controles y nuevos protocolos”, anunciaban desde las redes sociales de la Municipalidad para luego adjuntar el nuevo protocolo.

“De mi parte cumplo todos los protocolos, hace muchos años que soy feriante. Los cumplí desde el primer día desde que gracias a Dios, el intendente (Marcelo Herrera) nos abrió la feria el año pasado. Siempre respetamos las normas, barbijos, máscaras, alcohol. Nos cuidamos muchísimo y es más, para evitar contagiar al turista ya las personas que nos compren”, explicó ayer jueves Emiliano antes de la rehabilitación, y que tras la novedad, deberá reforzar las medidas para que la feria continúe abierta.

Protocolo de funcionamiento de Bioseguridad en el marco de la pandemia Covid-19 de los puestos de la Feria de Simoca:

– Jerarquizar la actividad de los puestos y «ranchos», a través de conductas de los feriantes centradas en las buena atención al turista local de otros lugares del país y del exterior, acompañada está dispensa con un accionar tendiente a disminuir el contagio y diseminación del virus covid-19.

1) Cada local debe hacer valer el adagio de que la casa se reserva el derecho de admisión, apuntado a no realizar venta de bebidas alcohólicas a personas en evidente estado de ebriedad.

2) La permanencia en exceso debe estar restringida para evitar el abuso de bebidas alcohólicas, habiéndose observado situaciones de clientes que llegan a tempranas horas y permanecen largas horas ingiriendo bebidas alcohólicas, ocasionando a posterior situaciones conflictivas entre los mismos y otros concurrentes a la feria, mayormente grupos familiares con niños menores de edad, situación que lleva a la intervención de la fuerza de seguridad, con la consiguiente alteración del orden, dañando la imagen que se busca desarrollar de la feria como lugar de esparcimiento de la familia y atractivo turístico.

3) Cada uno de los propietarios debe acatar los horarios dispuestos por la autoridad municipal y/o policial, debiendo anoticiar en forma verbal y con folletería visible a los parroquianos los horarios de los distintos puestos, evitando así, reclamos por parte de los mismos.

4) Se les recuerda continuar y exigir el cumplimiento de las disposiciones difundidas de bioseguridad en el marco de la pandemia covid-19 y toda medida que consideren procedentes para mejorar el desarrollo de la actividad en este contexto.