Luego de varios días de intensas negociaciones, finalmente el Gobierno acordó con los bancos para lanzar el Ahora 30, es decir la posibilidad de comprar en 30 cuotas con tarjeta de crédito. El plan con esa cantidad de cuotas estará enfocado específicamente a la compra de productos “línea blanca”, como cocinas, heladeras, lavarropas y lavavajillas. El objetivo es incentivar el consumo en los meses previos a las elecciones.

Quien llevó adelante las negociaciones fue en forma directa la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, junto al titular del Banco Central, Miguel Pesce, y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. El nuevo esquema empezaría la semana que viene y se prolongaría prácticamente hasta fin de año.

El producto “estrella” serán por supuesto las 30 cuotas, que según el arreglo al que lleguen los bancos y las compañías de electrodomésticos podrían ser incluso sin interés.

Para llegar al entendimiento final, de acuerdo al artículo de Pablo Wende en Infobae, el Gobierno tuvo que concederles a los bancos una serie de exigencias para que puedan ofrecer las 30 cuotas. La primera es aumentar las tasas, que pasarán del 25% actual al 29% anual en pesos específicamente para este plan.

Pero además hubo un aumento de la “franquicia” que reciben las entidades que vuelquen más recursos al plan Ahora 12. Ayer el Banco Central sancionó una normativa que extiende del 6% al 8% el cupo que los bancos pueden dedicarle a este programa con beneficios en encajes, es decir, la parte de los depósitos que los bancos deben depositar en el BCRA como resguardo. Esto significa que aquellos que más presten podrán disponer de mayor liquidez para comprar Leliq al 37% anual con parte del efectivo mínimo (el dinero que deben mantener inmovilizado).

En las próximas horas se conocerá la “letra chica” de cómo será el nuevo Ahora 12, ya que el sábado 31 vence el esquema que estuvo vigente en los últimos meses.

Las negociaciones tuvieron momentos de fuerte tensión, sin embargo el incentivo de dar 30 cuotas a través de la tarjeta de crédito tiene como objetivo impulsar el consumo en los meses previos a las elecciones. Los bancos tienen capacidad crediticia excedente, ya que la demanda de préstamos por parte de las empresas cayó sustancialmente.

Otro de los temas que se negociaron está relacionado con el aumento de los límites de compra que los bancos otorgan a los clientes, considerando tanto la inflación como los aumentos de salarios. Sin embargo, algunas entidades los aumentaron automáticamente y otras se mostraron más reticentes con el argumento que el uso del plástico dejó de ser un negocio rentable.