A diferencia de lo que había ocurrido durante abril, cuando el SEOC había protagonizado importantes protestas en el microcentro, debido a que los empresarios no querían acatar el funcionamiento en horario corrido, en esta ocasión los gremialistas no reclamarán la continuidad de la actual metodología de atención, sino que aceptarán lo firmado.

«Trabajamos con horario corrido durante casi seis meses; muchos comerciantes no estaban de acuerdo, porque decían que las ventas habían bajado. Pero eso más que nada tenía que ver con la pandemia; era eso», dijo a La Gaceta el secretario general del SEOC en Tucumán, Roque Brito.

Puntualmente, aludía a que, durante la etapa de vigencia del Asilamiento Social, Preventivo y Obligatorio, e incluso durante los tiempos posteriores, no se permitían eventos, por lo cual no se realizaban compras.

«Una vez que pase toda la pandemia, la gente volverá a salir, a disfrutar, y hará compras para casamientos, cumpleaños, comuniones, y el comercio se moverá un poquito más. Además, también se reactivará el turismo, y el turista suele pasear luego de almorzar, y ve vidrieras y compra», añadió Brito.

El dirigente confía en que, con el tiempo, tanto comerciantes como consumidores podrán acostumbrarse a que la actividad se realice durante horario corrido. «Este busca favorecer al trabajador; no solo en cuanto al ahorro de los viajes al trabajo y a la casa, sino también a que pueda estar más tiempo con su familia. Es cuestión de que la gente se vaya habituando; estoy seguro de que Tucumán se puede adaptar, como ocurre en Córdoba, en Rosario, en Buenos Aires», dijo el titular del SEOC.

Consideró muy probable que muchos rubros mantengan el horario corrido. «La construcción, por ejemplo, suele trabajar de 8.30 o 9, a 18; entonces, los comercios que vendan artículos relacionados a este rubro muy probablemente mantengan la atención a la siesta. Y acaso también en el microcentro se den algunos casos», señaló.