La inflación de agosto se ubicó en el 4 por ciento, según datos oficiales del Indec. Es un nuevo rebrote de los precios, disparados por el efecto de la devaluación en los días posteriores a las PASO. El dato rompe con la tendencia a la baja en la inflación que se venía verificando desde el pico del 4,7 por ciento de marzo.

El rubro de alimentos y bebidas, el más sensible para los gastos de los hogares de menores ingresos, subió un 4,5 por ciento, en donde sobresalieron los incrementos en leche en polvo entera, manteca, dulce de leche, galletitas dulces, bananas y cebolla. La inflación en alimentos es del 58,8 por ciento en los últimos doce meses. Equipamiento del hogar, que agrupa a línea blanca, lideró la suba del índice de agosto con el 6,1 por ciento, mientras que el capítulo de salud subió 5,2, por impulso de los medicamentos y cuotas de las prepagas.

En los ocho primeros meses del año, el alza acumulada de los precios es del 30 por ciento y en doce meses, del 54,5. El número de agosto hubiera resultado superior de no ser por la contención de precios que produjo la rebaja temporaria del IVA sobre alimentos de la canasta básica. Para septiembre se espera que la inflación minorista esté entre el 5 y el 6 por ciento.

La categoría que más subió fue Equipamiento del Hogar, con 6,1%, seguida de la de Salud, que trepó 5,2%. A su vez, las bebidas alcohólicas y el tabaco subieron 4,4%; el transporte, 4%; recreación y cultura, 4,2%; restaurantes y hoteles, 3,6% y prendas de vestir y calzado, 3,1%. Los que menos subieron fueron los rubros de educación, con 2,5%; vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (2,1%); y comunicación (1,2%).