En su paso por el Congreso para presentar el proyecto de Presupuesto 2020, el ministro de Hacienda de la Nación, Hernán Lacunza, pidió ayer «construir consensos en política económica» para saldar la deuda de la democracia sobre pobreza, desempleo e inflación y reconoció que el Gobierno «no obtuvo los resultados económicos esperados».

Lacunza formuló estos conceptos al presentar en la Cámara de Diputados el proyecto de gastos y recursos para 2020, que contempla una inflación del 34% promedio y del 43% interanual, ya se prevé que este año termine cercana al 53%, mientras que las estimaciones de tipo de cambio respecto del dólar rondarán los $75 a diciembre del 2020 y los $67 promedio.

También se calculó un crecimiento del 1% del PBI, debido a que se estima que este año se terminará con una caída en torno a 2,6%, lo que dejará «un efecto de arrastre negativo» de 1% para el año próximo.

La iniciativa girada ayer a la Cámara de Diputados, como establece la ley de Contabilidad, se tratará después de las elecciones del 27 de octubre, y es probable que recién se apruebe tras el recambio parlamentario, que sucederá el 10 de diciembre, junto con la asunción del nuevo Presidente de la Nación.

«Tenemos que empezar a construir consensos en política económica. Escucho con esperanza que todos los candidatos presidenciales hablan de mantener el equilibrio fiscal», confió Lacunza. Agregó que «las diferencias ideológicas algunos la ilustran con la palabra grieta, pero nos debemos un 36% de pobreza y un 66% de inflación desde el regreso a la democracia».

Lacunza enfatizó que el tipo de cambio real multilateral, que verifica el precio relativo de los bienes en el mundo con respecto a los bienes en Argentina, «se encuentra en torno a su valor promedio de largo plazo y en su valor más alto en casi 10 años». También elogió el «doble beneficio» de la corrección cambiaria, que llevó al dólar a la zona de los 60 pesos en agosto.

«Por un lado, posiciona al país para alcanzar un crecimiento económico basado en el crecimiento de sus exportaciones, superando los recurrentes ciclos de expansión y recesión por restricción externa (falta de dólares) de las últimas décadas. Por otro lado, permite pensar un plan de estabilización resguardado de la amenaza siempre latente de un shock cambiario», precisó el proyecto.

El funcionario resaltó que «se han hecho reformas estructurales en estos años que son un buen punto de partida para proyectar la Argentina hacia adelante, pero por diferentes circunstancias los números fueron inferiores a los esperados» en materia de inflación y empleo.

En el Salón Delia Parodi y ante los principales referentes del oficialismo y la oposición, Lacunza pronunció un mensaje de fuerte tenor político, donde advirtió que la democracia debe «construir consensos» para saldar aspectos claves como la pobreza y la inflación.

En su mensaje hizo varias referencias al proceso electoral: «Ningún gobierno puede hacer reformas solo, ni este ni el próximo, pero es un mal que tengamos que repensar y resetear la economía cada vez que empezamos un período presidencial». En esa línea agregó: «Una base para el próximo período es tener en claro que necesitamos un consenso sobre dos objetivos: una política proexportadora para darle viabilidad a cualquier proceso económico y una coalición proempleo privado que es el que nos va a permitir corregir la pobreza».

Prevé un superávit comercial histórico

Otro punto saliente de la hoja de ruta 2020 prevé un superávit comercial récord histórico de U$S17.000 millones. Lacunza ponderó que las exportaciones podrían alcanzar el año próximo cinco años consecutivos de crecimiento, con un aporte de divisas a la economía que es central para afrontar el pago de la deuda en moneda extranjera. Para 2020 Hacienda proyectó un nivel de exportaciones de bienes de U$S 72.479 millones (+9,4% interanual), con cantidades exportadas que alcanzarán un volumen cercano a su máximo histórico. Y se estimó un nivel de importaciones de bienes de U$S 54.759 millones (+9,5% interanual), «con una recuperación tanto en bienes de consumo y autos (y bienes relacionados) como en bienes intermedios».