La tensión en la coalición gobernante no cesa. Todo lo contrario, en el kirchnerismo nadie cede en sus críticas al Presidente de la Nación. Esta semana, todos (y todas) en el Mundo K ponían en el podio de su idolatría a Andrés Larroque, mano derecha de Máximo Kirchner. Es que “El Cuervo” fue la voz cantante del sector, tras su posteo en Twitter donde dijo que “aturden el silencio y la parsimonia del gobierno frente al ataque al despacho de la Vicepresidenta”. Lo que más sorprendió fue que, luego de eso, el ministro de Seguridad Nacional, Aníbal Domingo Fernández, le respondió por la misma red social. “Deberíamos cambiarle el nombre al Frente de Todos: porque no sabemos si somos el Frente de Locos o el Frente de Twitter”, mascullaba un funcionario nacional que militaba, hasta la semana pasada, en el team de las palomas albertistas.

Pero lo más picante fue que el sábado pasado, pocos minutos después del tuit de Larroque, el mismísimo Alberto Fernández “discó” el teléfono del cacique camporista. Tres semanas atrás, ambos habían conversado cuando el ministro de Desarrollo Comunitario bonaerense telefoneó al presidente para sugerirle que no era buena idea que asistiera al acto organizado por la facción estudiantil que responde a Victoria Tolosa Paz en la Universidad Nacional de La Plata. “La agrupación que armaron no es representativa de todos los estudiantes peronistas platenses”, le advirtió Larroque a Fernández. Y agregó que la convocatoria tampoco contaba con el agrado de las autoridades universitarias. El dirigente tenía razón: de los 17 decanos que tiene la UNLP, apenas concurrieron 3, y tampoco asistió el rector radical, Fernando Tauber. Pero el último sábado, Alberto y “El Cuervo” discutieron fuerte: Alberto comenzó la charla: “Pero Cuervo, cómo me hacés eso, nosotros venimos charlando y me ponés eso en Twitter. ¡Yo no puedo tolerar más esto: Cristina no me atiende y encima me están atacando”, subió el tono el jefe de Estado. Pero el ministro bonaerense, lejos de obnubilarse por la diferencia de cargos, lo paró: “Yo esto no te lo puedo dejar pasar, acá a la única persona que atacan es a Cristina. Esto no te lo puedo dejar pasar…”, disparó Larroque sin que se le conmoviera la voz. La charla concluyó de mal modo pero la sorpresa mayor fue que luego Larroque hizo pública la conversación en una entrevista con Víctor Hugo Morales en la radio AM750, propiedad de Víctor Santa María. Todo tiene que ver con todo, como diría Pancho Ibáñez…

​Contragolpe oficial

Luego de ese cruce telefónico, el Presidente reunió a los suyos. Y el fin de semana, en Olivos, bendijo la conformación de una mesa de “conciliación” donde se debían nuclear Juanchi Zabaleta y Gabriel Katopodis con Martín Insaurralde. Los dos fieles ministros nacionales visitaron esta semana Lomas de Zamora, tierra del jefe de Gabinete bonaerense, y un hombre de confianza de Máximo Kirchner. Gente de fe en medio de los cruces filosos que van del Instituto Patria a la Casa Rosada… Otro gesto de Fernández fue recibir a Carlos Salomón Heller en la Residencia Presidencial. Quienes lo vieron al jefe de Estado en las últimas horas lo vieron tranquilo: “Está enojado pero no va a reaccionar. La ‘oxigenación’ se vendrá en un tiempito”, soltó entre dientes un fiel albertista que sabe que el retorno de Agustín “Chivo” Rossi al Gabinete es inminente. “Si Alberto no tiene un vocero político”, razona el “resiliente” colaborador de Alberto Ángel Fernández…

Fuente: Clarín.