El Gobierno tiene decidido adelantar para este mes o junio el incremento del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, como reclamó el viernes el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, con el propósito de evitar que la falta de actualización del impuesto aumente aun más el número de trabajadores en relación de dependencia que deben pagar el tributo.

La decisión oficial fue anticipada hoy por el secretario de Política Tributaria del Ministerio de Economía, Roberto Arias, uno de los principales referentes del equipo del ministro Martín Guzmán, a quien Massa le pidió mediante una carta que avance con la medida.

El funcionario explicó en declaraciones radiales que la intención de Guzmán es repetir la decisión que se tomó el año pasado cuando se optó por adelantar a septiembre el aumento del mínimo no imponible que estaba previsto aplicar recién en enero de 2022.

«Se haría lo mismo la vez pasada cuando lo adelantamos 3 meses, y en este caso lo estaríamos adelantando 6 ó 7 meses», señaló Arias. Y explicó: «como el ajuste se hace para atrás, cuando hay un crecimiento salarial mayor al esperado, puede que aumente la cantidad de trabajadores que pagan Ganancias, pero nosotros no queremos que aumente la cantidad de trabajadores que paga Ganancias»

Arias remarcó la posición oficial después de que el propio Guzmán, tras recibir la nota enviada por Massa, consideró que avanzar con ese aumento es «una obviedad» porque así lo determina la última reforma de Ganancias sancionada por el Congreso en 2021.

Ahora Arias confirmó que el adelantamiento de la suba se implementaría este mismo mes o en junio.

 

En la nota dirigida a Guzmán, Massa planteó la necesidad de fijar un nuevo piso actualizado de remuneración mensual para empezar a pagar el impuesto, de manera de evitar que los aumentos salariales acordados en paritarias queden neutralizados por los descuentos del tributo.

En ese sentido, los equipos técnicos de Diputados estimaron que el nuevo piso debería pasar de los actuales $ 225.937 a $ 265.000 de remuneración bruta, determinado en base a la variación anual de Ripte, teniendo en cuenta las actualizaciones salariales acordadas por los trabajadores durante este año.

Según estimaron fuentes oficiales consultadas por El Cronista, en solo dos meses (entre febrero y abril) y por efecto directo de los aumentos salariales convenidos en el marco de las paritarias, creció un 15% la cantidad de trabajadores alcanzados por el impuesto a las Ganancias. De los 740.000 que pagaban el tributo en febrero, se pasó en marzo a 790.000 trabajadores alcanzados (un 6,8% más) y en abril a 850.000 empleados tributando, es decir un 7,6% adicional.

Con esa tasa de crecimiento y si no se produce previamente la actualización del piso del impuesto, a fin de año alrededor de 1,3 millones de trabajadores pagarían el impuesto, más del 75% de los que lo pagaban al inicio de 2022.