El Gobierno formalizó hoy la aplicación de un adelanto del pago extraordinario del impuesto a las ganancias que abarcaría al 1% de los contribuyentes declarados. El pago a cuenta de ganancias se realizará en 3 cuotas y están alcanzadas con un 25% del impuesto a abonar quienes tengan un impuesto determinado de $300 millones y de 15% para quienes deben liquidar un impuesto superior a $100 millones.

Así se modifica otra vez el esquema de pagos de ganancias en el país para las empresas estableciendo una obligación extra, que si bien se toma como pago a cuenta, obliga financieramente a los contribuyentes a financiar al Estado. Es decir, se diferencia del impuesto a los grandes patrimonios que se estableció por única vez en que lo pagado por este adelanto se computa a cuenta de la liquidación anual del tributo. De todas formas tienen un punto en común: este adelanto tiene la intención de recaudar $200.000 millones, un objetivo similar al del impuesto a la riqueza.

En la justificación para este adelanto el Gobierno argumentó que las empresas «han visto anulado su resultado impositivo por el cómputo de quebrantos acumulados de ejercicios anteriores, lo que ha motivado la falta de determinación del impuesto de uno o más períodos fiscales y, consecuentemente, la anulación del impacto extraordinario del ejercicio en curso».

«Esta Administración Federal considera oportuno establecer -por única vez- un pago a cuenta extraordinario del impuesto a las ganancias que deberán ingresar determinados sujetos que, no solo han sido beneficiados por los efectos descriptos, sino que además manifiestan una elevada capacidad contributiva», dice la AFIP en la resolución publicada en el Boletín Oficial.