Entre lágrimas y angustiada por el crimen de su hijo Fernando Báez Sosa, Graciela aseguró que el pedido de liberación de dos de los detenidos por el homicidio le cayó «un poco pesado». «Para mí todos fueron cómplices», afirmó.

La mujer, dio detalles de cómo transcurren sus días desde que asesinaron a su hijo: «Estos días fueron muy tristes, estoy sin ganas de nada. No tengo fuerzas, pero trato de salir adelante para que se haga justicia por mi hijo», contó.

«Nadie se merece lo que le hicieron a Fernando. Pido que esto no quede impune», reclamó en diálogo con radio Rivadavia.

Más adelante, habló del llamado que les hizo el Papa Francisco a principio de mes para solidarizarse con ellos: «Me llamó para decirnos que estaba muy cerca de nosotros y nos dio su bendición. Nos trajo un poco de paz», dijo.

Alejo Milanesi, de 20 años, y Juan Pedro Guarino, de 19, dos de los rugbiers que se encontraban detenidos por el crimen de Fernando fueron liberados esta tarde tras la solicitud de la fiscal Verónica Zambroni, quien pidió la prisión preventiva para los otro ocho acusados.

El pedido fue realizado ante el juez de Dolores, David Mancinelli, que determinó la inmediata liberación de los jóvenes debido a que no fueron identificados en el lugar de la agresión tanto por los testigos en rondas de reconocimiento como en las cámaras de seguridad.

«No hay elementos, ni méritos suficientes para mantenerlos en prisión, aunque todavía siguen sometidos a proceso hasta que se completen elementos de prueba», explicó el fiscal general de Dolores, Diego Escoda.

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