Sobre el nivel de reservas que tiene la Argentina, Pesce calificó que “son aceptables y suficientes para afrontar las obligaciones que tiene el Gobierno y el riesgo que pudiera haber con los ingresos de divisas, malas cosechas o cualquier evento de peligro podemos afrontarlo sin problema”.

También, habló sobre la cotización del dólar opinó: “El tipo de cambio es razonable para nuestra competitividad o necesidades de exportaciones. No tenemos quejas. Si no hubiera regulaciones cambiarias, la demanda de divisas sería mayor, el precio sería más alto con salarios más bajos y tendríamos más pobres en la Argentina”. Agregó, “mientras la Argentina no vuelva a superar los 80 mil millones de dólares en las exportaciones, como hace una década atrás, vamos a seguir teniendo este tipo de restricciones”.

Al mismo tiempo, se le consultó por la continuidad del cepo a lo que respondió que ésta tiene una relación directa con “el tipo de cambio y los ingresos reales de lo que la gente, con lo que puede comprar con los niveles de inflación. Si nosotros liberamos el acceso al mercado de cambio sin regulaciones, sin que haya un aumento significativo de las exportaciones, lo que vamos a tener es una nueva devaluación con otra caía del salario real y es algo que nadie quiere con estos niveles de pobreza e indigencia que tiene la Argentina”.

Asimismo, confirmó que el cepo continuará “en 2020” y que para sacar las restricciones “es necesario que haya una dinámica exportadora importante. No se descarta, con una gran demanda de proteínas de China. Además, hay mucha esperanza en la exportación de hidrocarburos. Las empresas de petróleo y gas pronostican que podrían duplicar sus exportaciones en los próximos 5 años y esto podría significar exportaciones en el orden de 10 mil millones de dólares. Si esto ocurre podremos revisar las regulaciones cambiarias”.

Respecto a la inflación, explicó que la intención del Gobierno es que «el tipo de cambio no se retrase en términos reales. Fundamentalmente, los precios se mantengan”.

La estrategia para combatir la inercia está teniendo sus efectos, tuvimos una baja en enero y creemos que va a ocurrir en febrero y continúe en marzo”. Y puntualizó que el país se encuentra en un “proceso de desaceleración inflacionaria muy importante y los hechos lo van demostrar”, dijo el titular del BCRA.

Tras una semana de reuniones con los delegados del FMI analizando la situación económica argentina comentó que, tanto las declaraciones de la titular del Fondo y la visita, “muestran un cambio en el organismo alentador, de comprensión de la situación del país y de la idiosincracia de nuestra economía. Ante esto, soy optimista». 

Por otra parte, criticó las políticas aplicadas desde la entidad durante la gestión de Mauricio Macri: «Fue muy mala». Continúo, «hubo errores de diagnóstico graves: desconocer la inercia inflacionaria en Argentina es como desconocer la ley de gravedad y pretender resolverla con súper tasas de interés es peor aún. Era evidente que esto no era un problema monetario y que no se resolvía con instrumentos monetarios».

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