Parece que fue ayer, dirá el lugar común. Lo cierto es que ya pasó un año de la vuelta de Alberto Fernández al Partido Justicialista (PJ) nacional. Primer aniversario de aquel encuentro clave con la mesa de acción política que conformaban varios dirigentes que estaban alejados del partido y que resultó fundamental para lograr la unidad del peronismo que posteriormente confluyó en el Frente de Todos.

Fernández había regresado a la sede porteña del PJ nacional con el aval de Cristina Fernández de Kirchner, con quien -luego de 10 años de distanciamiento- había recuperado el diálogo. De esta manera, se convertiría en uno de sus dirigentes cercanos de la ex presidenta dentro del justicialismo.

En ese entonces, ninguno de los dirigentes peronistas que participó de la reunión en el quincho de Matheu 130 imaginaba que el exjefe de Gabinete kirchnerista sería el candidato a presidente del PJ. El paso siguiente fue aglutinar a los distintos sectores del peronismo y después vencer en las urnas a Juntos por el Cambio.

Al concluir aquella reunión encabezada por el presidente partidario, el sanjuanino José Luis Gioja, un distendido Fernández comentaba que los sectores del peronismo se encontraban «trabajando todos juntos para darle una alternativa a la gente que la está pasando mal».

En aquellos tiempos, el actual mandatario era uno de los vínculos con el jefe del Frente Renovador, Sergio Massa, cuando advertía que «hay que esperar un poco más. Hay que darle tiempo al tiempo» a las negociaciones entre el PJ, el kirchnerismo y el massismo.

En esa primera reunión del 2019, se sumaba a la comisión de Acción Política el entonces titular del PJ bonaerense e intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray.

Tras participar en esa primera reunión del año de la comisión partidaria, Fernández asistió a otros encuentros en el PJ pero ya como candidato presidencial. Y luego el fuerte respaldo en las PASO, en octubre volvió a vistiar la sede del PJ, ocasión en que aportó algunas definiciones acerca de su idea del peronismo: «Yo siento que uno se hace peronista porque tiene la obsesión de que los que no tienen voz tengan voz».

Allí mismo, al hablar ante gobernadores y los principales referentes del PJ a días de las elecciones generales, Alberto reflexionó: «Nos pasó lo que nos suele pasar a los peronistas. Nuestros desencuentros sólo les servían a los que gobernaban a partir de nuestra división y con eso le hacían daño a la gente. Poco a poco fuimos olvidando los problemas que tuvimos. Haciéndolo de ese modo nosotros pudimos comenzar a construir un futuro».

«Les pido que nunca más nos desunamos. Y que el partido esté muy activo. No quiero un partido que duerma mientras yo gobierne. Eso es lo que quiero. Y creo que tenemos que hacerlo con nuestros compañeros. Poner en marcha la Argentina es poner en marcha la política», alentaba quien le devolvería al peronismo la conducción de la Argentina.

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