El presidente Alberto Fernández se refirió al rumbo de la economía, donde hizo énfasis en el lockout de la Mesa de Enlace y en la deuda externa, y también se definió como «un tipo común». También se refirió sobre la detención de Milagro Sala y aseguró: «Tenemos muchas dudas sobre cómo funcionaron esos procesos en Jujuy».

El jefe de Estado indicó que este año, como el anterior, la economía va a caer y que podría hacerlo «más también» debido a la crisis internacional, pero dejó claro que van a ser «muy cuidadosos» a la hora de pagar la deuda externa y ofrecer algo que se pueda cumplir. «Nos dejaron una deuda que nos condiciona mucho», insistió.

«El plan económico existe, lo conocen y lo saben todos», dijo Alberto Fernández en declaraciones televisivas y agregó que «hay que entender qué necesita la Argentina para que sea sostenible».

En ese sentido, Alberto Fernández aseguró que el 10 de diciembre «cambió el modelo económico», y ratificó que no va a cumplir su gobierno «con las obligaciones externas a costa de la gente», como lo hizo el macrismo, «con ajustes».

Luego apuntó: «Ahora hicimos todo lo contrario a la 125. Cumplimos con una ley. Estamos afectando en 3% de las retenciones de un solo cultivo, bajaron las retenciones regionales ¿qué es lo que estamos defendiendo con este paro? A los grandes productores».

«Lo que estoy pidiendo es ayuda, por ejemplo para sostener el plan Argentina contra el hambre», argumentó y aseguró que los grandes productores «en algún momento van a entender que no es el camino» y apuntó a los responsables detrás del lockout como «dirigentes políticos disfrazados de chacareros».

«Si quieren hacerlo, que lo hagan y que la sociedad los juzgue», advirtió y recordó: «La ley de solidaridad nos impone hacer lo que hicimos, bajar las retenciones a las producciones regionales y subir 3% a la soja». Luego aseguró que «la 125 de Lousteau fue muy inconsulta y nosotros con Cristina confiamos».

En otro tramo, expresó que «el modo en que se desarrolló la violencia entre los jóvenes es terrible», en referencia al asesinato de Fernando Báez Sosa y aseguró: «Con eso hay que ser inflexible, no se puede ser contemplativo, porque es casi un divertimento que mata».

«Lo que pasó con este chico es imperdonable», apuntó y reveló: «Me contacté con los abogados de la familia y les dije que esta es la casa de todos los argentinos, lo que no quiero es que alguien piense que estoy usando el caso».

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